El Cajatom consiste en diferentes tambores cubiertos con piel, y/o el cajón flamenco que se montan facilmente.
El Cajatom proporciona la posibilidad de montar un micrófono en el centro de la caja de resonancia. Esto producirá un sonido claro y de alta calidad de los cuatro tambores.
Los cuatro tambores se montan a un ángulo de 15º desde los lados verticales de la caja de resonancia. El músico, por tanto, no tiene que agacharse y puede tocar de manera relajada.
El Cajatom ofrece al músico creativo muchas nuevas posibilidades referente al sonido y a la manera de tocar.